Roca Rey corta una oreja en una tarde sin toros | Cultura
De la remesa de toros que envió Victoriano del Río, ninguno tuvo entidad de plaza y feria de primera. Y eso que los seis eran cinqueños, alguno incluso bien pasados. Mas no sacaron malas intenciones, mansearon por lo general en varas, aunque hubo alguno, como el cuarto, que se empleó en una segunda entrada. Sosos, faltos de chispa, al paso en la muleta, no ofrecieron dificultades, sino las propias de su escasez de casta.Más informaciónEl castaño oscuro que abrió la tarde, regordío, fue un modelo de mansedumbre en varas. Tres veces entró al caballo y las tres salió como alma…
