Los Oscar, desde dentro: una gala “normalita” y una fiesta posterior con mucho “yes, jabugo” | Premios Oscar | Cine
Juan Antonio Bayona tenía hambre. El cineasta, que se vuelve a España sin galardón, lo confesaba en el Baile del Gobernador, la fiesta posterior a la gala de los Oscar a la que acuden nominados y, cómo no, premiados, puesto que allí les graban su nombre en una plaquita que lleva el galardón. La dorada estatuilla viene limpia de fábrica, y una vez recibida hay que subir un par de tramos de escaleras automáticas en el Teatro Dolby de Hollywood para conseguir que la graben con nombre, apellidos y motivo del premio. Es lo que hace que esa fiesta esté…
