Una película de animación coproducida por España y China abre el festival de Málaga | Cultura
Ha costado cerca de 25 millones de euros. La labor, entre coordinación y choque, de dos países, España y China, con maneras opuestas de encarar los intrincados procesos de la animación. Ha atravesado pandemias, reticencias, huidas y visiones antagónicas para acabar llegando a la pantalla como película de inauguración del festival de Málaga, que en su 27ª edición ha reventado por sus costuras con una sección oficial de 37 películas, 19 de ellas a concurso. Así que en esa senda pantagruélica, abrir las casi 250 proyecciones que habrá en la ciudad andaluza en 10 días con Dragonkeeper, tiene todo su…
