Paul McCartney recupera el legendario bajo con forma de violín que perdió al separarse los Beatles | Cultura
Los seguidores de The Beatles lo reconocerían de inmediato. El bajo eléctrico con forma de violín que tocaba Paul McCartney era un sello más de la identidad del grupo. De la marca Höfner, lo compró en 1961 por treinta libras de la época (añadiendo la inflación, hoy serían casi mil euros) en Hamburgo, donde la banda pasó casi dos años tocando en clubes. Su forma simétrica, que facilitaba su manejo a un compositor y cantante zurdo como McCartney, hizo que de inmediato se convirtiera en un fetiche favorito. Casi medio siglo después de que lo perdiera, una campaña global ha…
