Carmen Martín Gaite vuelve a su casa de Salamanca | Cultura
Las cámaras acorazadas se concibieron para guardar tesoros y las del antiguo Banco de España de Salamanca han recuperado su función. Las galerías subterráneas cuentan con varios tipos de cofres: decenas de pequeños cajones metálicos, numerados y con una pequeña llave asignada para descubrir su contenido, o tres amplios habitáculos más propios de películas o series de atracos y argucias de mafiosos. Dentro de estas últimas salas, pintadas de blanco puro, solo hay grises archivadores de cartón con una etiqueta en el dorso. No hay lingotes de oro o alhajas, sino un legado literario: el archivo personal de la novelista…
