Detenido un hombre de 32 años por agredir sexualmente a su hija de seis meses y subir contenido a internet | Sociedad

La Guardia Civil ha detenido en Madrid a un hombre, de 32 años, que supuestamente agredía sexualmente a su hija de seis meses, grababa contenidos y los compartía en internet. Los agentes encargados de esta investigación, pertenecientes al Departamento Contra el Cibercrimen, llegaron a analizar en apenas 24 horas más de 120 gigabytes de información en el material intervenido al detenido, y localizaron cientos de archivos de explotación sexual de menores, tanto en su ordenador portátil como en su móvil, tal y como señala el cuerpo de seguridad en un comunicado.

Entre toda la información analizada, se encontraron varios archivos de agresiones sexuales a la propia hija del detenido, y se comprobó que las mismas habían sido continuadas en el tiempo. De manera paralela, tras informar de los hechos a la madre de la víctima, esta reconoció a su hija y a su marido, padre de la menor, en el vídeo origen de la investigación, e identificó la habitación en la que se produjeron los hechos como el actual domicilio familiar.

Dada la gravedad de los hechos y con el fin de salvaguardar la integridad física de la víctima, se registró el domicilio del autor, donde se procedió a su detención y a la protección inmediata de la bebé. La autoridad judicial ha acordado la prisión preventiva del detenido hasta la celebración del juicio.

La Guardia Civil ha recordado en su comunicado que internet se ha convertido en el “mejor aliado” de los depredadores sexuales de menores, “que aprovechan el anonimato que les ofrece la red para distribuir y almacenar el material pedófilo que producen”. A su vez, ha alertado de que “no son pocas las voces que vinculan directamente el consumo de pornografía a edades tempranas con la deriva en comportamientos de abuso sexual infantil”, y por ello ha considerado “crucial” la supervisión y el control parental en el acceso a las nuevas tecnologías. Ofrecen los siguientes consejos a los progenitores: controlar el contacto que tienen sus hijos menores con adultos que no sean de su confianza plena; utilizar herramientas de control parental en los diferentes dispositivos; restringir horarios de uso de la tecnología, y hablar habitualmente con los menores sobre su navegación en internet.