sábado, julio 13

Iowa mide su entrega a Donald Trump en unos ‘caucus’ a 29 grados bajo cero | Internacional

En la religiosa Iowa, el obispo de Des Moines dispensó este domingo de ir a misa por las temperaturas polares previstas. Para este lunes, día de los caucus, el termómetro marcará una temperatura máxima de 20 grados bajo cero y una mínima de 29 bajo cero. Los servicios de emergencia han decretado una alerta por sensación térmica. El suelo está cubierto de nieve y de hielo por todas partes. El temporal y sus gélidas temperaturas penalizarán la participación en los caucus más fríos de la historia. El pistoletazo de salida de la carrera de las primarias del Partido Republicano medirá el grado de entrega a Donald Trump, el favorito, y dirimirá la encarnizada batalla por ser segundos entre el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y la exembajadora ante Naciones Unidas y exgobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley.

El último sondeo publicado este fin de semana, que tiene fama de ser el más fiable, la Encuesta de Iowa, realizada por el medio local The Des Moines Register, NBC News y Mediacom, señala que Trump tiene el respaldo del 48% de los republicanos proclives a acudir a los caucus este lunes. La principal novedad es que ya sitúa con claridad a Nikki Haley como la segunda, con un 20% de los votos, frente al 16% de Ron DeSantis. El empresario Vivek Ramaswamy se quedaría con un 8%. La letra pequeña del sondeo muestra a un Trump dominante en todos los segmentos demográficos, mientras que Nikki Haley destaca entre los votantes urbanos de mayor educación y renta.

Para DeSantis un resultado así sería catastrófico. Este sábado, en uno de sus actos de campaña, un ciudadano se le acercó para darle un premio por intentarlo: “Gobernador, quiero darle este trofeo a la participación. Probablemente, no va a ganar estas elecciones”, se rio en su cara antes de que los miembros del equipo de seguridad se lo llevasen. Iowa es un estado religioso, con mayor porcentaje de cristianos evangélicos, entre los que sus posiciones conservadoras pueden resonar más. Ha hecho campaña allí de modo incansable, recorriendo sus 99 condados. Si lo más que puede lograr después de eso es quedar tercero, su campaña queda herida de muerte. “Vais a tener mucha más fuerza el lunes por la noche que en cualquier otra elección en la que jamás podáis participar”, les decía DeSantis el sábado a unos 60 votantes en su primer acto de la jornada en Council Bluffs, en el extremo occidental de Iowa, según recoge AP.

Una de las incógnitas es a quién favorecerá más la probable baja participación. Antes del temporal y del frío ártico se esperaban récords de asistencia a los caucus, por encima de las 200.000 personas. Ahora, el frío impone su ley. La nieve dificulta sobre todo los movimientos en las áreas rurales y eso podría favorecer algo a Haley, con más apoyos urbanos. La encuesta del Des Moines Register, sin embargo, apunta a que sus votantes son los menos motivados y entusiastas. DeSantis tiene pocos, pero convencidos, y Trump tiene muchos y decididos: “Tenéis el peor tiempo, supongo, de la historia registrada, pero quizá eso sea bueno, porque nuestra gente está más comprometida que nadie”, dijo el expresidente este fin de semana en un vídeo.

Mientras sus rivales seguían pateando las calles, Trump canceló sus mítines presenciales el sábado y los dio por teleconferencia. “Está horrible ahí fuera”, se le veía decir al llegar a uno de los eventos. El domingo, sin embargo, sí que dio en persona el último mitin de cierre de campaña. Y lo utilizó para atacar a Nikki Haley, a la que ya parece ver como su principal rival. “No es la adecuada para ser presidenta. La conozco muy bien”, dijo Trump en Indianola (Iowa), señalando que su forma de pensar no es la adecuada y que no es suficientemente “dura”.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.

Suscríbete

Por su parte, Haley hacía campaña el sábado en Iowa City y criticaba al expresidente: “El caos le sigue. Sabéis que tengo razón. No podemos derrotar el caos demócrata con caos republicano”. Y este domingo insistía en esa idea de cambio en Ames, también en Iowa. “Han pasado 11 meses, y todo se reduce a mañana”, dijo Haley sobre los caucus del lunes, presentándose como una “nueva líder generacional que deja atrás la negatividad y el bagaje y se centra en las soluciones del futuro.”

Los caucus de Iowa son asambleas políticas que se realizan este lunes a partir de las 19.00 horas locales (las 2 de la madrugada del martes en la España peninsular), en centros cívicos, colegios, polideportivos y hasta domicilios particulares, unos 1.500 sitios diferentes a lo largo y ancho de este estado de 3,2 millones de habitantes. En esos lugares, los votantes republicanos expresarán sus preferencias por los candidatos. A veces hay discursos y debates, aunque no necesariamente. En el caso republicano, no hay formación de grupos ni eliminación de candidatos que no alcancen un determinado porcentaje de votos. Esas eran las características de los caucus demócratas de Iowa hasta 2020. Aquí, aunque los que acuden suelen ser más participativos y con frecuencia gustan de expresarse y defender sus ideas, el voto es secreto y las diferencias con unas primarias tradicionales se reducen.

Los demócratas han relegado los caucus de Iowa después de la chapuza del escrutinio de 2020, que se demoró durante días y nunca terminó de ser del todo de fiar. El presidente, Joe Biden, presionó para que los primeros votos se emitieran en estados más diversos que representaran mejor a su partido y al país. Los demócratas de Iowa aceptaron que sus votaciones sean por correo y que no se terminen y publiquen hasta marzo. Oficialmente, el proceso de primarias de ese partido comienza en Carolina del Sur el 3 de febrero, y luego se desplaza a Nevada. Sin embargo, el Partido Demócrata de Nuevo Hampshire sigue adelante con unas primarias el 23 de enero que el aparato nacional del partido dice que no serán válidas.

Trump, en busca del 50%

Trump está poniendo grandes expectativas en Iowa el día antes de los caucus del estado, incluso mientras critica a los que están tratando de hacer lo mismo. «Alguien ganó por 12 puntos, y eso fue como un récord», dijo este domingo, citando el margen de victoria del republicano Bob Dole en 1988, informa AP.

«Deberíamos hacer eso. Si no lo hacemos, que nos critiquen, ¿no?». dijo Trump a unos voluntarios en Des Moines el domingo por la mañana. «Pero vamos a ver si llegamos al 50%». Momentos antes, Trump se había quejado de la expectativa de que ganara la mayoría de los votos del caucus el lunes por la noche.

«Parece que hay algo sobre el 50%», dijo. «Ahora no importa desde el punto de vista de los números. Creo que lo están haciendo para poder establecer una expectativa alta, de modo que si terminamos con el 49%, que sería unos 25 puntos más de lo que nadie ha obtenido nunca, puedan decir: ‘Ha tenido un fracaso, ha sido un fracaso». 

Sigue toda la información internacional en Facebook y X, o en nuestra newsletter semanal.

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

_