La EMA suspende la venta de cientos de fármacos genéricos por “dudas sobre la fiabilidad” de los ensayos clínicos | Sociedad

Sede de la EMA en Amsterdam (Países Bajos).
Sede de la EMA en Amsterdam (Países Bajos).BSR Agency (Getty Images)

La Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) ha decidido suspender la comercialización en la UE de cientos de fármacos genéricos al tener dudas sobre la credibilidad de los datos de los ensayos clínicos que los respaldan, realizados en India por la empresa Synapse Labs. “Hasta el momento no hay evidencia de problemas de seguridad o falta de eficacia con los medicamentos afectados”, afirma el organismo, que pese a ello defiende la necesidad de suspender su venta hasta disponer de información “de fuentes más fiables”.

La decisión, que no tiene precedentes en la historia de la EMA por su calado y magnitud, llega tras seis meses de investigaciones del Comité de Medicamentos de Uso Humano del organismo. Estas empezaron después de una alerta lanzada por la Agencia Española del Medicamento y Productos Farmacéuticos (AEMPS), que detectó incongruencias y carencias en los datos de los ensayos. La posición de la EMA será ahora remitida a la Comisión Europea para que formalice su entrada en vigor, paso tras el cual “la retirada de los fármacos será inmediata”, confirman fuentes de la AEMPS.

Los ensayos en cuestión son las llamadas pruebas de bioequivalencia, un requisito imprescindible que deben superar los medicamentos genéricos antes de salir al mercado y que sirven para demostrar que tienen la misma calidad, seguridad y eficacia que los originales de marca con los que quieren competir. “La investigación ha puesto de manifiesto irregularidades en los datos de los ensayos y deficiencias en la documentación, al igual que en los sistemas y procedimientos informáticos utilizados para procesar los datos del ensayo. Esto suscita serias dudas sobre la validez y fiabilidad de los datos”, sostiene la EMA en un comunicado.

El listado de fármacos investigados publicado por la agencia europea incluye 1.800 referencias —100 de ellas a la venta en España—, aunque muchas son en realidad distintas presentaciones de un mismo principio activo. En su comunicado, la EMA habla de “más de 400″ tipos de medicamentos investigados, entre los que figuran tratamientos contra el cáncer (anastrozol, erlotinib…), indicados para la epilepsia (carbamazepina), antidiabéticos (vildagliptin), anestésicos (propofol), antirretrovirales frente al VIH (abacavir) y moléculas para la disfunción eréctil masculina (tadalafilo, el principio activo del Cialis), entre muchos otros. La lista incluye medicamentos de venta en farmacias y otros de uso exclusivo en hospitales.

De todos ellos, la EMA considera que una pequeña parte —35 tipos de medicamentos— pueden seguir a la venta porque la agencia “dispone de datos suficientes para demostrar la bioequivalencia, por lo que se mantendrá la autorización de comercialización”. En el resto de casos, las farmacéuticas tendrán ahora que realizar nuevos ensayos que avalen sus productos para recuperar la autorización de venta. Entre la treintena de compañías afectadas están varias de las mayores productoras de medicamentos genéricos del mundo: Sandoz, Stada, Cinfa, Mylan, Teva…

Belén Tarrafeta, investigadora en políticas farmacéuticas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes (Bélgica), considera que el caso pone en evidencia algunas “zonas grises” en las cadenas de suministro globales. “El gran problema en India es de regulación. Es un país en el que no se hacen de forma sistemática los estudios de bioequivalencia, así que en su mercado coexisten genéricos con grandes diferencias de calidad entre ellos. Cuando una farmacéutica quiere vender en Europa fármacos producidos allí, el fabricante debe seguir los criterios impuestos por la EMA, más estrictos. Pero el hecho de que coexistan criterios regulatorios tan diferentes deja abiertas muchas grietas por las que puede colarse algo que salga mal”, opina esta experta.

La decisión llega en un momento especialmente delicado para la UE, que lleva más de un año tratando de definir una nueva estrategia farmacéutica que le permita mitigar los recurrentes problemas de suministro, reducir su dependencia de Asia y recuperar cierta autonomía en la producción de medicamentos. La EMA, de hecho, se ha visto obligada a dejar una puerta abierta a los países para que puedan retrasar la aplicación de la medida en el caso de que no haya forma de sustituir a los fármacos que pretende retirar, lo que podría dejar a los sistemas sanitarios sin algunas moléculas esenciales.

“Algunos de los medicamentos cuya suspensión se ha recomendado pueden ser de importancia crítica (por ejemplo, debido a la falta de alternativas disponibles) en algunos Estados miembro de la UE. Las autoridades nacionales evaluarán la situación y podrán aplazar la suspensión de estos medicamentos un máximo de dos años en interés de los pacientes. Las compañías tienen que presentar los datos de bioequivalencia requeridos para estos medicamentos en el plazo de un año”, sostiene el comunicado de la EMA.

Enrique Castellón, ex subsecretario del Ministerio de Sanidad y consejero del fondo de capital riesgo especializado en biotecnología Cross Road Biotech, considera que los problemas surgidos con Synapse Labs ilustran bien la encrucijada ante la que se encuentran los países europeos. “La UE ya hace tiempo que tomó conciencia de que es demasiado dependiente de Asia a la hora de proveerse de medicamentos. También sabe que tiene que diversificar e incrementar la producción propia, además de disponer de una reserva estratégica. La cuestión es que aún tiene que definir cómo lo quiere hacer. Que este caso haya ocurrido justo ahora pone el problema aún más en evidencia”, afirma.

La gestión del nuevo escenario, en el que en cierta manera los gobiernos se verán obligados a elegir entre una mayor seguridad o una mayor disponibilidad de fármacos, será compleja. “Cada país tomará unas decisiones u otras según el riesgo de desabastecimiento que considere que puede sufrir. Igualmente, también puede ocurrir que algunos fabricantes decidan retirar sus productos voluntariamente porque no quieran asumir los nuevos ensayos de bioequivalencia, lo que podría agravar algunos casos de desabastecimiento. No sabemos muy bien todavía el impacto que todo esto puede tener sobre el mercado farmacéutico, es algo que veremos con el paso del tiempo”, opina Belén Tarrafeta.

El sector de los fármacos genéricos ha salido en tromba defender la calidad y seguridad de sus productos. Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, secretario general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg), considera que la decisión de la EMA es “una medida preventiva para regularizar la situación ante un problema administrativo que ha tenido la empresa Synapse Labs con sus datos, que necesitan ser actualizados”. Pese a ello, insiste en que “esto es algo que no afecta a la calidad, ni sobre todo a la seguridad, de los medicamentos para los pacientes”.

La EMA y la AEMPS señalan que “las personas que tomen alguno de los medicamentos afectados pueden ponerse en contacto con su profesional médico o farmacéutico para obtener información sobre las alternativas existentes” en el mercado.

Entre las farmacéuticas afectadas, Sandoz afirma que está a la espera de que la Comisión Europea ratifique la recomendación hecha por la EMA. “Seguimos trabajando en coordinación con Medicines for Europe [la patronal europea del sector] y el resto de instituciones para atender las necesidades que surjan y a la espera de las indicaciones de la EMA y la AEMPS”, explica un portavoz.

Esteve Munmany, responsable de comunicación de Stada en España, afirma por su parte que la compañía ya está “trabajando para incorporar una actualización de los datos clínicos requeridos en el plazo previsto para continuar con la normal comercialización de los medicamentos”.

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