La estrategia de Safeena Husain para lograr que 1,4 millones de chicas vuelvan a clase en la India | Educación

Safeena Husain Educación India
Saafena Husain este martes en la ceremonia de Wise 2023, de la Qatar Foundation.

Safeena Husain (52 años, Nueva Delhi) tiene claro que “poder elegir en la vida es la única forma de tener voz en el mundo”, y en su país, la India, muchas chicas no pisan la escuela o la abandonan pronto arrastradas por la pobreza familiar, la enfermedad de un pariente al que hay que cuidar o para casarse aún siendo menor de edad. Por eso, hace 16 años creó una red de más de 18.000 voluntarios ―conocidos como Team Balika― que ha logrado, llamando puerta por puerta, que 1,4 millones de alumnas vuelvan a clase o se escolaricen por primera vez (una minoría). Una labor merecedora del premio WISE 2023 de innovación educativa de la Fundación Qatar, dotado con 500.000 dólares (456.000 euros) que debe de invertir en este proyecto de enseñanza. El galardón se conoció este martes en el marco de este foro que reúne a cientos de expertos en educación durante dos días en Doha y al que este diario ha acudido invitado por la organización.

Foundation to Educate Girls Globally, con sede en Bombay y 2.700 empleados, busca desde 2007 en el norte de la India a chicas de más de 16 años solo de zonas rurales con difícil acceso a la enseñanza. Actualmente hacen uso de la inteligencia artificial para localizar allí dónde son más necesarios. Desde el principio, Husain tuvo claro que para lograr su propósito necesitaba actuar en tres planos complementarios e interrelacionados: el pueblo, el barrio y cada caso particular llamando a la puerta. Y supo también que no podía ser ella quien convenciese a las familias, “no vale cualquiera, no confían en ti”, sino una red de voluntarios de la zona que contasen sus experiencias personales. Los cooperantes han visitado 24.000 pueblos en cuatro estados indios (Rajasthan, Madhya Pradesh y Uttar Pradesh).

“No es fácil convencer a un padre si es el único del vecindario dispuesto. Por eso hay que tejer una red”, cuenta Husain a la prensa tras recoger el premio. Su fundación no llega de nuevas a un pueblo, ahora cuenta con el respaldo de las instituciones que les ponen en contacto con el alcalde, los profesores o los líderes espirituales, un motor fundamental para no errar en el intento. “Muchos de nuestros voluntarios son hombres jóvenes”, cuenta orgullosa Husain, que no imagina lograr su objetivo sin la implicación masculina. La India ha sido uno de los países del mundo en los que más tiempo permanecieron las escuelas cerradas por la covid ―247 millones de estudiantes de primaria y secundaria pasaron más de 600 días sin clase― y falta cuantificar sus consecuencias.

Realidad local

La premiada, graduada por la London School of Economics, trabajó antes en salud pública en América Latina, Sudáfrica y Asia. “Las necesidades en estas zonas remotas son muy parecidas, pero hay que adaptarse a la realidad local”, razona. Hay mucho que hacer en la India y no se plantea exportar su modelo, pero sí se muestra dispuesta a brindar su apoyo a quien decida replicarlo. “Como decía Nelson Mandela, la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”, recuerda Husain, que añade: “Una de las mejores decisiones para resolver los problemas del mundo es formar a las mujeres”. Sostiene que ellas, educadas, se casarán más tarde, ganarán más, tendrán mejor salud, romperán el círculo de la pobreza y el patriarcado y defenderán la sostenibilidad.

Además, remarca, formar a las mujeres tiene un efecto multiplicador. “Impacta en las siguientes generaciones, de madres a hijos”. Le apena pensar que muchas chicas reciben un trato diferente al de sus hermanos chicos: “Comen los restos que ellos no quieren, no salen de casa, abandonan la escuela y a veces son forzadas a casarse”. Por eso, más allá de los conocimientos que adquieran, le preocupa que “empiecen en confiar en sí mismas, en que pueden llegar donde quieran”.

Después de seis o siete años fuera de la escuela, el 70% chicas logra tras un semestre de clase pasar un examen de décimo grado, un motivo de satisfacción para la galardonada que no se contenta: “Vamos rápido, pero necesitaríamos más”. Su objetivo es haber ayudado financieramente a 15 millones de alumnos ―no solo a las chicas que retornan― a final de 2025. Una de cada seis mujeres en el mundo es de la India, que sufre uno de los mayores niveles de violencia sexual y de esclavitud laboral.

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