El Kremlin ha señalado que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tiene como objetivo alargar el conflicto en vez de lograr la paz, especialmente tras un incidente reciente con Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, en la Casa Blanca. Dmitri Peskov, quien es el portavoz del Kremlin, afirmó: «El gobierno de Kiev y Zelenski no desean la paz. Su intención es que la guerra persista».
El evento se desarrolló en un encuentro en la Casa Blanca, donde Trump señaló a Zelenski por falta de respeto hacia Estados Unidos y alertó sobre la posibilidad de un tercer conflicto mundial. Esta disputa ha sido vista por Moscú como prueba de que Zelenski no busca una resolución pacífica al enfrentamiento.
Tras el conflicto, dirigentes europeos han declarado su respaldo a Ucrania. El primer ministro británico, Keir Starmer, reveló un nuevo pacto para fortalecer la defensa ucraniana. No obstante, el Kremlin ve este apoyo de Occidente como un elemento que prolonga la guerra, subrayando las diferencias entre los países europeos y Estados Unidos sobre la táctica a adoptar en el conflicto.
Simultáneamente, Zelenski ha pedido el establecimiento de una «fuerza global» para asistir a Ucrania en la defensa contra la ofensiva rusa, resaltando los recientes asaltos que comprenden más de 1.050 drones y 20 misiles. Esta solicitud enfatiza la necesidad urgente de fortalecer las defensas aéreas de Ucrania ante el incremento de los ataques rusos.
Paralelamente, Zelenski ha solicitado la creación de una «fuerza global» para ayudar a Ucrania a defenderse de la ofensiva rusa, destacando los recientes ataques que incluyen más de 1.050 drones y 20 misiles. Esta petición subraya la urgencia de reforzar las defensas aéreas de Ucrania ante la intensificación de los ataques rusos.
En este escenario, Rusia sigue con sus acciones militares en Ucrania y sostiene diálogos con Estados Unidos para mejorar las relaciones bilaterales. El Kremlin sostiene que la persistencia del conflicto recae en Zelenski y su gobierno, y enfatiza la necesidad de que alguien le convenza para que opte por un enfoque más pacífico.
En este contexto, Rusia continúa sus operaciones militares en Ucrania y mantiene negociaciones con Estados Unidos para normalizar las relaciones bilaterales. El Kremlin insiste en que la continuación del conflicto es responsabilidad de Zelenski y su administración, y que es necesario que alguien lo persuada para que adopte una postura más orientada hacia la paz.
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos acontecimientos, ya que la falta de avances hacia una solución pacífica podría tener repercusiones significativas en la estabilidad regional y global. La presión sobre Zelenski para que participe en negociaciones de paz podría aumentar, especialmente si el apoyo de aliados clave, como Estados Unidos, comienza a disminuir debido a las tensiones diplomáticas.
