Reliquias de virus inmemoriales incrustadas en el ADN guían el desarrollo del embrión | Ciencia
Cualquier persona empieza siendo una única célula —un óvulo fecundado— y acaba siendo un impresionante ser de unos 30 billones de células, cada una de ellas especializada en una tarea: transportar oxígeno en la sangre, contraerse en el músculo, transmitir pensamientos en el cerebro. Esa primera célula es totipotente: tiene la capacidad de generar un individuo completo. Cuando se divide, las dos células resultantes siguen siendo totipotentes, pero en la siguiente multiplicación la cosa cambia, según los estudios en animales. Esas cuatro células ya no son totipotentes, sino pluripotentes: pueden dar lugar a cualquier tipo de célula del organismo, pero…
