Se apaga el cante trágico y dolido de Antonio Agujetas | Cultura
En pocas ocasiones un cante se ha percibido tan pegado a la existencia de la persona que lo emitía. La vida de Antonio Agujetas ha sido dura sin paliativos y su decir cantaor contenía todo el dolor y el infortunio sufridos, un terco destino del que parecía no poder desprenderse. Su expresión, de primitivas reminiscencias, fue siempre desgarradora: no podía ser de otra manera, pero, a la vez, él era capaz de convertir ese desgarro en arte, porque era “de una casta de cantaores que saben llevar su tragedia vital a la supremacía de la belleza”, como definió el poeta…
